“He tomado la decisión de clausurar el Mercado del Norte. El informe que nos dieron dice que es un peligro inminente el Mercado del Norte. Vamos a priorizar la vida de la gente”, fueron las palabras de Germán Alfaro que enardecieron a los puesteros.
La decisión fue muy mal recibida por los trabajadores del establecimiento que reaccionaron ingresando al Mercado y protestando.
Los comerciantes alegan que el Mercado no debe ser clausurado; deben desalojarse las partes más peligrosas.
El problema es que esta situación pone en riesgo la vida de las personas y debe ser manejada por expertos de la construcción.
Cabe destacar que son más de 1500 familias las que necesitan del Mercado para sobrevivir.
