Finalmente, se elevará a juicio la causa que investiga el crimen del párroco Oscar Antonio Juárez. Había sido el juez Francisco Pisa quien declinó el pedido de oposición de los defensores de Jorge Leonardo Herrera (32), y había resuelto que el acusado afrontaría un juicio oral.
La elevación a juicio fue finalmente determinada porque las pruebas de ADN aseguraron que la sangre encontrada en el pantalón y en las zapatillas del acusado pertenecía a Oscar Juárez. La causa está rotulada como homicidio agravado con alevosía, ensañamiento y criminis causae.
La ex fiscala de Homicidios, Adriana Giannoni, determinó, a través de su investigación, que el 14 de julio de 2020, entre las 22:40 y las 23:30, cuando el cura estaba en su dormitorio en la residencia parroquial del templo San Martín de Porres, en San Martín y Castro Barros, Herrera entró con un cuchillo y con la intención de matarlo.
Además, aseguran que el homicidio tenía un motivo: Herrera quería una suma de dinero que tenía el cura, y sabía que el cura lo tenía. El ataque fue prolongrado y la víctima padeció.
“Atento a que el señor Juárez lo conocía, y en un accionar sobre seguro, sin riesgo ni peligro para su integridad física, valiéndose de que Juárez se encontraba de espaldas, le asestó 14 heridas punzocortantes”, se puede leer en la investigación.
Cabe recordar que hay cámaras de video que captaron al acusado saliendo de su casa y yendo al templo en un Peugeot 308 blanco. Por otro lado, existe una huella de zapatilla que coincide con un calzado de Herrera.
Por último, un informe de una compañía telefónica ubicó minutos después a Herrera en Lavalle al 3.600, donde se encontró el cuchillo.
