“Todo tiene un límite. Mi límite es este partido que ha fundado el genocida más grande de Tucumán. Lo he sufrido en carne propia. Por lo tanto, bajo ningún concepto estaría compartiendo un espacio”, aseguró terminante el diputado nacional Domingo Amaya, de “Juntos por el Cambio”, un hombre clave en el armado del frente que casi venció a Juan Manzur, el entonces candidato del otrora intocable José Alperovich.
Sin embargo, la posición del “Colorado” no es considerada determinante en el acuerdo que construyen el intendente de Yerba Buena, Mariano Campero, y su par de Concepción, Roberto Sánchez, con Fuerza Republicana, que preside el legislador Ricardo Bussi. Ya está abierta la puerta y todos esperan un apoyo fundamental, la pata “peronista” del pacto, un real jefe actual del “territorio”, es decir, del Intendente de la Capital, Germán Alfaro.
Fue el mismo Bussi quien abrió la puerta: “No tengo ningún problema que ingrese Germán Alfaro”. Es que el intendente capitalino había tenido una tibia resistencia antes desde el mismo bussismo. Pero ya no. Además, el legislador republicano aseguró que José Cano, quien aún no aprobó públicamente el acuerdo y eligió mostrar resistencia, había dado su aprobación en una reunión realizada con Campero en septiembre de 2020. “Les manifesté mi voluntad de estar todos juntos y Cano dio el visto bueno” afirmó.
Una versión similar dio Campero, aunque con matices. “José (Cano) tampoco dice que no (a la conformación del frente”, el discute los tiempos y me parece que es algo que puede ser discutible…”, y agregó: “Lo que no es discutible es que tenemos que conformar un frente competitivo donde estemos todos”.
