Lejos de haber sido escuchada, Úrsula Bahillo fue una joven completamente ignorada por la justicia. Antes de ser asesinada por su ex, Úrsula realizó 18 denuncias por violencia de género y solicitó un botón antipánico que nunca le llegó.
Ahora, se filtraron chats de la víctima con una de sus amigas, a la que le contó que Matías Ezequiel Martínez le pegaba, antes de matarla.
«Me tiene amenazada de muerte. Por eso tengo miedo amiga», le dijo Úrsula a Milagros a través de Whatsapp. Luego Milagros preguntó si es que el hombre le pegaba y ella respondió: «Sí amiga. Siete meses me pegó. Me callé siempre. Hasta que me vi muerta. Por eso lo denuncié».
Lo peor del caso es que Milagros fue a protestar a la policía y recibió un disparo en la cara a modo de represión. Ahora, la joven tiene un ojo herido por pedir justicia para su amiga.

